mar. Jul 5th, 2022

¿Sabías que la temperatura de tu cuerpo varía a lo largo del día? Sin embargo, si sobrepasa los 38 °C tienes fiebre. La fiebre es uno de los mecanismos de defensa que usa tu organismo, generalmente para combatir una infección causada por virus o bacterias. Dado que la fiebre estimula el funcionamiento del sistema inmunitario, no siempre es recomendable bajarla.

¿Cuándo hay que bajar la fiebre?

La comunidad científica sostiene que la fiebre es un mecanismo protector que mejora la función de las células inmunes y estimula la actividad antimicrobiana. No obstante, es necesario bajarla cuando su costo metabólico sobrepasa los beneficios que aporta ya que podría generar un estrés adicional que afecte la capacidad de recuperación del organismo, además de aumentar las probabilidades de sufrir convulsiones febriles.

LAS SEÑALES DE QUE TIENES QUE TRATAR LA FIEBRE

La fiebre no debe producir daños si no supera los 41 °C. Sin embargo, en la infancia temperaturas de 38 a 38,5°C en adelante pueden ser suficientes para provocar una convulsión. De hecho, es importante tratar la fiebre en los niños que han sufrido convulsiones febriles en el pasado.

En sentido general, se recomienda tratar la fiebre cuando genera un malestar que interfiere en la recuperación ya que afecta el descanso y la alimentación. Por esa razón, bajar la fiebre en los niños que se muestran muy irritables, tienen sudoración y falta de apetito mejora su estado general para que puedan hidratarse, comer y dormir mejor, lo cual facilitará la recuperación.

En el caso de los adultos, es recomendable tratar la fiebre cuando genera un gran malestar. También debes bajarla si padeces alguna patología crónica, como enfermedades cardíacas o respiratorias, pues es probable que tu cuerpo tenga dificultades para lidiar con fiebres altas prolongadas y sean más perjudiciales, llegando incluso a provocar complicaciones de salud.

 

 

¿CÓMO REACCIONA TU CUERPO ANTE LA FIEBRE? LOS SÍNTOMAS QUE PUEDES EXPERIMENTAR

Cuando un virus o una bacteria entra a tu organismo, el sistema inmunitario se activa para combatirlo. Libera unas sustancias inflamatorias que aumentan el calor corporal para crear un ambiente donde los patógenos no pueden sobrevivir. De hecho, se ha comprobado que una temperatura corporal de entre 40 y 41 °C reduce en más de 200 veces algunos tipos de virus en las células y puede matar algunas bacterias.

La fiebre también genera una vasodilatación secundaria. Al mejorar el flujo sanguíneo facilita que las células defensivas lleguen a todo el cuerpo para que cumplan su misión. El problema es que esas reacciones son incómodas para ti. Por eso la fiebre puede causar dolor de cabeza, molestias musculares y articulares, escalofríos y una sensación generalizada de debilidad y cansancio.

En algunos casos, sobre todo cuando la fiebre está causada por la gripe o el resfriado, puede acompañarse de tos seca, estornudos, dolor de garganta y secreción o congestión nasal. Esos síntomas indican que tu organismo está luchando, aunque también puedes recurrir al uso de medicamentos que te ayuden a sentirte mejor.

Los medicamentos más indicados para bajar la fiebre

Los medicamentos más indicados para bajar la fiebre son el paracetamol y el ibuprofeno. El paracetamol es una opción muy eficaz que tiene pocos efectos adversos. Logra la máxima reducción de la temperatura aproximadamente dos horas después de la ingesta. 

El ibuprofeno tarda un poco más ya que la máxima reducción de temperatura se produce tres horas después de la ingesta. A diferencia del paracetamol, además de ser analgésico y antipirético, el ibuprofeno también tiene una acción antiinflamatoria.

 

TRES REMEDIOS CASEROS PARA BAJAR LA FIEBRE

  1. Convierte la hidratación en tu prioridad

Cuando sientes calor, tu cuerpo pone en marcha un mecanismo de compensación natural de la temperatura que te hace sudar para refrescarte. Sin embargo, si pierdes demasiado líquido, algo habitual cuando tienes fiebre alta, tu cuerpo cerrará los conductos sudoríparos para evitar que se produzca una mayor pérdida de agua. Eso hará que sea más difícil bajar la fiebre. De hecho, se estima que por cada grado corporal superior a los 38 °C aumenta la necesidad de agua hasta un 10%.

Por tanto, asegúrate de mantenerte bien hidratado.

  1. Recurre a las infusiones de plantas medicinales

Las infusiones son una buena opción para mantenerte hidratado y bajar la fiebre, sobre todo si recurres a las plantas medicinales. Un estudio exhaustivo sobre la medicina tradicional ha revelado que existen diferentes plantas eficaces para bajar la fiebre, ya sea porque favorecen la sudoración o por sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas o inmunomoduladoras. Entre las plantas más comunes que puedes usar para tratar la fiebre se encuentran la escarola, el regaliz, el cilantro y la menta piperita.

  1. Aplica compresas húmedas

Si la fiebre sube, unas compresas húmedas evitarán que siga aumentando. No uses alcohol ni agua fría, agua del tiempo es suficiente. El calor de tu cuerpo evaporará la humedad, la cual contribuirá a disipar el calor y bajar la fiebre. Solo tienes que cambiar las compresas a medida que se vayan calentando y colocarlas en las zonas de las axilas y las ingles ya que es donde se concentra más el calor. Úsalas hasta que baje la fiebre.

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